Qué estudiante de ingeniería o carreras afines no ha pensado en dedicarse a la consultoría. Claro que se dicen muchas cosas sobre esta ocupación, como ese chiste del loro que valía una millonada porque ‘dice que es consultor’ :D (es bromita, señores consultores, no se me ofendan).

La impresión que tengo de la consultoría es que, para dedicarse a ella, hay que acumular años de experiencia y conocimiento para acercarse a las organizaciones y proponerles una solución acorde a sus necesidades y expectativas, así como en la organización e implementación de la misma.

Asimismo, en la consultoría, los negocios con los clientes se manejan por medio de proyectos, así que muchas de las lecciones aprendidas sobre consultoría aplican también a la gerencia de proyectos y viceversa.

En InvespBlog encontré un excelente post que contiene los 10 errores más caros en la consultoría, los cuales menciono a continuación:

  • Prometer demasiado y entregar menos de lo prometido. El equipo implementador debe revisar la propuesta del equipo de ventas antes de enviarla al cliente, de modo que los primeros conozcan y acepten qué espera el cliente de ellos.
  • Definir un presupuesto antes de definir el alcance. Es mejor primero definir un presupuesto sobre lo que se conoce y presupuestar el resto cuando ya se completen las primeras fases del proyecto.
  • Asignar jefes de proyectos inexpertos a un proyecto crítico. Creo que esto cae por su propio peso, la experiencia es un factor muy importante para la gestión de un proyecto. En todo caso se debería asignar un mentor (podría ser el jefe de portafolio si lo hubiera) para que apoye y controle su desempeño.
  • Gestión descuidada del alcance. Un proyecto cuyo alcance se cambia constantemente para complacer al cliente, afectará las otras líneas base del proyecto (tiempo, costo, calidad) y finalmente la calidad del producto final no será la esperada. Creo que el jefe de proyecto debe ser flexible pero no ceder ante veleidades y evitar los famosos “scope creep” (corrupción del alcance).
  • Pelear con el cliente sobre cada pequeño cambio. Esto refuerza el punto anterior, un poco de flexibilidad no afectará al proyecto si es que mantiene satisfecho al cliente. Es cuestión de experiencia, el conocer cuándo ceder y cuando no.
  • Comenzar la implementación antes de terminar la fase de requerimientos. Aquí el tema es hacer entender al cliente y al equipo del proyecto que si los requerimientos no están bien establecidos entonces el proyecto no se va a llevar a cabo de manera adecuada, y se deben asumir los retrasos por esta fase, informando al cliente.
  • Falta de transparencia con el cliente. En el post recomiendan informar al cliente sobre posibles impactos en el cronograma o en el presupuesto, tampoco vamos a atosigarlo con noticias sobre cada detalle.
  • Dejar que el cliente gerencie el proyecto. Por algo es cliente, ¿cierto? Se debe mantener la independencia del equipo del proyecto de los intereses del cliente.
  • Reducir el tiempo o aumentar recursos sin reducir alcance. En los proyectos se busca mantener el equilibrio de la triple restricción: costo, tiempo, alcance. Si se modifica uno eso afecta a los demás.
  • Llenar de recursos el proyecto para que nadie esté ocioso. Aquí cabe aplicar una frase que leí en el blog de Joe:

(…)una mujer hace un niño en nueve meses, pero nueve mujeres no hacen un niño en un mes.

¡Es una gran verdad!

Espero que estos 10 apuntes les sirvan de reflexión y lecciones aprendidas para gestionar proyectos y trabajar en consultoría.