El día de ayer, ocurrió algo muy interesante y revelador sobre cómo las aplicaciones Web 2.0 (ya saben, sociales, abiertas a la colaboración, y esas hierbas) en Twitter.

Creo que los protagonistas de esta historia ni se pusieron a pensar en estos términos, simplemente hicieron lo que hicieron y listo. Lo cual es una buena señal, la naturalidad quiere decir que por lo menos ellos han interiorizado esta herramienta como un medio más de comunicación y no simplemente una moda.

Con ustedes, la captura del momento en cuestión:

Max Kiesler y Emily Chang son una pareja de reputados diseñadores y emprendedores de la Web 2.0. Él le propuso matrimonio vía Twitter, y ella aceptó (por suerte para él jeje). El pedido ha quedado registrado, así como su respuesta, y asumo que podrán mostrarle sus twitteos a sus hijos llegado el momento.

Además que no es necesario decírselo al mundo, el mundo se enteró en vivo y en directo!

Vaya, ¿no es eso lo más romántico y geek que han visto en su vida?

(Vía Mashable!)