Leo en Movilae que en la India y en África, en los que la mayoría de población vive en zonas rurales y que cuentan con una modesta infraestructura de redes, la telefonía móvil se ha convertido en un fenómeno social, sobre todo por la posibilidad de acceder a Internet.
Estamos hablando de un continente y un subcontinente en los cuales acceder a una conexión a Internet con red es sumamente complicado (en la India demoran un mes en colocar una conexión de banda ancha en una casa, mientras que aquí en Lima es cuestión de días) y eso hace que los usuarios se vuelvan hacia la telefonía móvil como alternativa.
Estas experiencias me llevan a pensar que en un país como el nuestro, especialmente en la Sierra y la Selva, en la que la situación no es tan distinta, las empresas de telefonía como Claro y Telefónica también deben aprovechar ese mercado… ya tenemos precios muy baratos para celulares de gama baja, ahora se necesita reducir los precios de los celulares con acceso a Internet para incentivar su uso en donde precisamente no llegan las redes tradicionales.
Quién sabe, a lo mejor en unos años veremos a los agricultores de alcachofas del Valle del Mantaro (por decir algo) haciendo negocios con sus Blackberry
